¿Odias tener que acordarte de cargar la luz de tu bici o de comprar pilas nuevas cada dos por tres?

La luz trasera Keenso resuelve ese problema de raíz: funciona por inducción magnética y auto-generación.
No necesita baterías ni carga.

Simplemente la instalas, colocas el imán en el radio de la rueda, y al pedalear, la luz se enciende sola.
¡Y a más velocidad, más intensidad luminosa!

Es pura magia de la física al servicio de tu seguridad.
Su diseño es mini y exquisito (solo 53 x 19 x 32 mm y 72g), apenas añade peso a tu bicicleta.

Se instala en la tija del sillín (el tubo del asiento) y gracias a su diseño de maneta giratoria, puedes colocarla en horizontal o en vertical, según prefieras.
El imán es muy potente, asegurando una distancia de ≤5 mm con el sensor para una generación de luz óptima.
Es resistente al agua (impermeable para el día a día, pero no sumergirla), así que aguanta la lluvia sin problemas.

Es compatible con ruedas de radios redondos o planos.

La luz se enciende mientras pedaleas y se apaga al parar.
Incluye la luz, un imán, dos soportes de plástico, dos accesorios de plástico, un cable y un manual de usuario.
La mejor parte: nunca más te quedarás a oscuras por olvidarte de cargarla.
Ideal para ir al trabajo, hacer ruta o simplemente pasear con total tranquilidad. Soy mensajero en bici y la seguridad es mi prioridad.
Esta luz auto-generada me ha salvado de más de un apuro.
No tener que cargarla es un lujo.
Se enciende al instante cuando empiezo a pedalear y va más fuerte cuanto más rápido voy.
La instalación es sencilla y aguanta perfectamente la lluvia.

Un inventazo.