Si te gustan las plantas con carácter, las que no pasan desapercibidas, la Euphorbia Milii, más conocida como Corona de Cristo o Espina de Cristo, es para ti.
Esta planta parece sacada de otro planeta: tallos retorcidos y llenos de espinas gruesas, coronados por pequeños ramilletes de flores de un rojo intenso y vibrante que contrasta brutalmente con el verde oscuro.
Es una planta que al mismo tiempo te dice "no me toques" y te regala esa belleza exótica.
La que te llega de DECOALIVE tiene una altura aproximada de 25 cm, incluida la maceta de 14 cm de diámetro.

Llega en su maceta de vivero, lista para trasplantar o para poner directamente en una maceta decorativa.

Lo mejor de esta planta es lo fácil que es cuidarla.
Es una suculenta, lo que significa que aguanta muy bien la sequía.

De hecho, es mejor olvidarte de regarla que pasarte: con un riego cada 10-15 días en verano y mucho menos en invierno es suficiente.
Quiere mucha luz, a ser posible sol directo para que florezca a menudo.

Si la pones a la sombra, crecerá pero echará pocas flores.
Es resistente a plagas y no pide abonos complicados.

Perfecta para principiantes que se les mueren las plantas "fáciles", porque esta es más dura que una piedra.

Ideal para un balcón soleado, una ventana orientada al sur o un patio interior luminoso.
Eso sí, ten cuidado con los niños y las mascotas: la savia es tóxica y las espinas pinchan.

Pero si la respetas, es una de las plantas más gratificantes que puedas tener.

Florece casi todo el año si está contenta.
