¿Cansado de resbalarte nada más salir de la ducha?
¿O esas alfombrillas de goma con ventosas que se mueven, se llenan de moho y acaban dañando el suelo?
Tenemos la solución que necesitas.

La alfombra de ducha antideslizante EIVINJE de 80 x 80 cm ha sido diseñada para olvidarte de esos problemas.
Su sistema de doble sujeción es la clave: por un lado, la superficie texturizada imitando el estropajo natural (loofah) ofrece un agarre fantástico para tus pies; por otro lado, la parte inferior tiene una malla antideslizante que se adhiere al suelo de la bañera o plato de ducha sin usar ventosas que se despegan o marcan el suelo.

El resultado es una alfombra que no se mueve ni un milímetro, dándote seguridad absoluta.
Pero no solo es segura, también es increíblemente cómoda.

El tacto de la superficie es suave, no rasposo como otras esteras de goma.

El grosor es el ideal: acolcha tus pies, te da una sensación cálida al pisarla y, además, la textura proporciona un pequeño masaje relajante.
Después de un día duro, ese micromasaje en las plantas de los pies es un lujo que agradecerás.
Y hablando de higiene, su diseño con numerosos agujeros de drenaje (tanto en la superficie como en la parte inferior) permite que el agua y la espuma fluyan rápidamente.
Olvídate de los charcos encima de la alfombra.

El agua pasa, la alfombra se seca en un santiamén y, al no quedar humedad estancada, se evita la aparición de moho y malos olores.
Con un tamaño de 80x80 cm, cubre una superficie amplia, ideal para duchas grandes o para que puedan usarla varios miembros de la familia sin pelear por el espacio.

Está disponible en 4 colores sencillos y elegantes que combinarán con cualquier estilo de baño, desde el más moderno hasta el más clásico.
La limpieza es ridículamente fácil: después de ducharte, simplemente enjuágala con el propio cabezal de la ducha para eliminar el jabón o el pelo, y la dejas secando en un lugar ventilado.

No acumula suciedad, no se estropea con el uso y, lo mejor, no deja marcas en el suelo.
Dale a tu baño la seguridad, la comodidad y la limpieza que se merece con esta alfombra EIVINJE.

Tu tranquilidad empieza desde el primer paso. Tenía mucho miedo de resbalar en la ducha después de una operación de cadera.

Buscaba algo que no se moviera pero que fuera suave.
Esta alfombra es perfecta: no se desliza nada, drena el agua al momento y la textura es agradable.
Me da mucha confianza al ducharme sola.